viernes, 27 de julio de 2018

Reencuentro.






Hola a todas y todos, hoy traigo una entrada bastante diferente en el cual en base a un tweet que realizó Romina del canal y del blog Cronista de libros.
Para ponerlos en contexto básicamente en este tweet ella comentaba lo siguiente:

"La gente que dice “si no tienes dinero para comprar un libro ve a la biblioteca” se ve que no vive en Latinoamérica. ¿Creen que en Venezuela van a encontrar bibliotecas con libros actuales? ¿Creen que en Uruguay las tenemos? Habrá alguna que otra pero perdidas por ahí.
En España no me tenía que ni mover de mi escuela para encontrar la saga de Narnia, El principito y otros libros infantiles modernos. Cuando fui al liceo tenía una a menos de 15 min en tren donde podía encontrar muchas cosas. En Uruguay... sigo sin encontrar una decente.
Y no es culpa de los lectores, ni de lo jóvenes. Sino de nuestro estado que no hace nada para cambiar la situación. Prefieren sumar horas a las clases para “que los niños no estén tanto tiempo en la calle”. Mejor abriles una biblioteca como la gente.
A ver... qué han estado abriendo algunas que espero que tengan éxito, pero no hay una en cada barrio. La que tengo más cerca lo más moderno era una antología de Poe, fui a devolver el libro y nunca más la pisé. Y con moderno no me refiero a que no estaba el éxito de ese año. Los libros se caían a pedazos porque eran de la época de mis abuelos..."

En base a este tweet varios lectores han comentado sus opiniones, me incluyo, sobre la piratería y los estados de las bibliotecas públicas que tenemos en Uruguay. También vi que gente de Puerto Rico, Venezuela y otros sitios que están en igualdad de condiciones o peor respecto a el hecho de conseguir libros que sean novedades o en estados óptimos para la lectura.



Pero en lo que quiero centrarme es en base a la respuesta que le brindé a Romina. En la cual yo hablaba de la antigua biblioteca que es sustentada por el municipio de la ciudad misma de Canelones, ubicada en Uruguay, la biblioteca municipal ‘Froilán Vázquez Ledesma’.
En fin, desde que la trasladaron en el año 2016, no he ido a visitarla porque para mi suerte pude comenzar a permitirme adquirir libros por cuenta propia, no voy a negar que tenerlos en mi casa a mi entera disposición y a los cuales puedo modificar de la forma que yo quiera es muchísimo mejor, pero la verdadera razón para no visitarla es que simplemente no me apetecía "romper" aquel cálido recuerdo de mi yo de la infancia que pasó tantas horas leyendo al sol o protegida de la lluvia en aquel lugar tan grande y luminoso, del cual no encontré fotos ya que la biblioteca se ha mudado hace mucho tiempo. El punto es que la nueva fachada del lugar no me invitaba para volver a visitarla con la frecuencia de antes.
Resultado de imagen para biblioteca municipal canelones
Fuente.
¿A que me refiero cuando hablo de "romper" recuerdos cálidos?, desde que la biblioteca fue trasladada a dicho lugar que simplemente no me da ganas de visitarla en absoluto. Solo pude compartir una foto de la fachada que encontré en Google ya que cuando realicé la expedición a este sitio una mujer me siguió durante toda mi estancia allí, como si me fuese a robar algo o simplemente no creía que alguien iría allí a pedir libros.
En la sala en dónde uno puede sentarse a leer ni siquiera había ventanas, si habían luces encendidas pero me refiero a que no es lo mismo, el antiguo lugar que tenía unas ventanas muy bellas por las cuales el lector se veía beneficiado y tenía vistas a una calle bastante transitada que en mi infancia solía ser algo maravilloso de ver, sobre todo el hecho de la sensación de calidez que se siente al estar acompañado por la luz solar o la vista a un día nublado, con lluvia, etc.
Sí la entrada a la sala de lectura ya me dejó que desear no tengo palabras para describir la decepción que me llevé al toparme con la decadencia que me abrazó cuando entré a ver los títulos que habían disponibles para prestar. Fue sumamente triste entrar en esa habitación sin una luz encendida, con el espacio de las estanterías reducido, llenas de polvo, con algunas ediciones antiguas que estaban un poco descuidadas, no vi ningún tipo de novedades, al estado de esta lo resumo en sola una palabra: abandono.
Estuve mirando todas las estanterías y vi títulos muy bellos, incluso sentí pena por verles allí abandonados a la espera de algún lector que los saque de las penumbras para brindarle un poco de calidez y cariño al llevarlo a la sala o a su hogar para disfrutar las maravillosas historias que este tiene para contar.
Soy socia de esta biblioteca desde que tengo unos cinco o seis años y en base a un tweet decidí acercarme a romper los pensamientos negativos que tenía sobre esta desde 2016, si bien no me sorprendí al entrar y ver la sala de lectura totalmente vacía, esperaba otro tipo de mantenimiento con respecto al cuidado de los libros e inversión con respecto a novedades literarias. De hecho, tenía esperanzas en una frase que me quedó grabada de una entrevista en 2016 "Buscamos promover la lectura" esta no es la frase exacta pero era la idea que se buscaba transmitir al lector del periódico.
Me estoy riendo de que el pobre libro
hace dos años no sale de la oscuridad.
En mi expedición no fui sola, una amiga que lee, como yo y muchas personas más, ha decidido que se hará socia de la biblioteca en base a la visita que tuvimos el día 27 de julio de 2018. Por mi parte decidí traer unos cuentos de Sir Arthur Conan Doyle, hace tiempo que quería leer al autor pero como no encontré sus novelas salvo en un bookset, que no me puedo permitir, la biblioteca volvió a darme una pequeña alegría, si me convence Doyle tal vez me anime a leer todas sus novelas gracias al préstamo de la biblioteca.
Básicamente podría decir que la biblioteca y yo volvimos a reencontrarnos gracias a Romina, y espero que todos los momentos que este sitio supo regalarme se los pueda devolver ahora que soy una persona adulta, ella cambió mucho y yo también, pero eso no significa que no podamos disfrutar la una de la compañía de la otra.
A pesar de los aspectos negativos, y la alergia que me dejó estar expuesta a tanto polvo acumulado, rescato lo bueno, encontré varios autores que hace tiempo tengo ganas de leer, ya no puedo poner "no tengo dinero." como excusa para disfrutar de los clásicos.


Y eso fue todo por hoy, nos vemos en la próxima entrada.

Pd: veré si en mi próxima visita logro tomar algunas fotos y añadirlas a esta entrada.



1 comentario:

  1. Hola, Gio. Tu entrada me dejó una sensación agridulce. Qué pena la situación de la biblioteca, pero qué bueno que la visitaras. Ojalá valoráramos más las bibliotecas.
    Un besito!

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